
COLORES FRÍOS EN LA DECORACIÓN
La calidez o frialdad de un color atiende a lo que se denominan: sensaciones térmicas subjetivas.
Un color es frío o cálido en función de cómo lo percibe el ojo humano y
la interpretación de la sensación que provoca en el cerebro.
Los
colores fríos pueden provocar sensación de serenidad, pasividad, sentimentalismo y frío. Pero también pueden evocar
lejanía, cautela, y en gran cantidad producen efecto de amplitudº.
Si a todo ésta definición le agregamos nuestras propias experiencias que pueden relacionar un color con algún momento de nuestra vida, aunque no lo recordemos conscientemente, nuestro cerebro guarda esa información, y basta con que aparezca ese color para que nos "recuerde" una emoción que representa aquél suceso...
Es extraordinario! y de ahí que a algunas personas les "encante" o "aborrezcan" un mismo color.. aunque no sepamos por qué.. hay un por qué!
Los colores fríos son todos aquellos en los que participa el azul, entre
los que encontramos, el verde, el turquesa, el cian, el azul, el índigo
y el violeta.
Muchas veces a la hora de pensar la paleta de colores de nuestra casa, tenemos temor de utilizar colores fríos, por lo que representa para nosotros esa palabra.. Sin embargo si las estancias reciben mucha luz solar, éstos colores aportan mucha frescura y luminosidad.
Los colores fríos refrescan los ambientes y te aportarán calma si los eliges en su versión más clara; y mucho carácter si experimentas su versión más oscura..
Veamos..

FRÍOS CLAROS
Son los tonos más suaves del azul, el verde y el violeta. Transmiten serenidad, privacidad y relajación
Son ideales para espacios muy soleados del hogar, ya que aportan frescura al ambiente. Al ser claros, producen un efecto de distanciamiento entre las paredes, que resulta muy interesante en espacios de pocos metros.
Podés utilizarlos para dormitorios, zonas de descanso y cuartos de baño.
Imaginá la placidez del mar en calma.. ésta paleta de colores contagia tranquilidad y relajación. Si necesitas descanso en casa, el brillo azulado del verde aguamarina es ideal para propiciarlo. Si sos más alegre pero tranquil@, tu hogar puede vestirse de la pureza del azul celeste, el cual crea atmósferas ligeras y suaves.
Si prefieres algo más descontracturado, la naturalidad de un azul lavandate aportará notas cálildas y enérgicas a ambientes sobrios.
Para decoraciones con impronta más delicada, nada como el rosa pastelº.
ºFuente gráfica: Decora.com

FRÍOS OSCUROS
Esta gama de colores fríos incluye tonos como el azul añil, el rosa intenso o el verde eucalipto.
Son colores con una gran fuerza decorativa
y que imprimen mucho carácter a una estancia.
Suelen reservarse a salas, despachos, bibliotecas o dormitorios y utilizarse en determinadas paredes o muebles, combinados con tonos claros o neutros para no recargar los ambientes.
Pueden contribuir a crear estancias relajadas, rústicas o sofisticadas.
El azul añil, por ejemplo, es un color muy asociado al Mediterráneo y
por tanto muy adecuado para decorar casas de verano.
El verde atlántico
se utiliza mucho en ambientes rústicos, mientras que el berenjena se
convierte en símbolo de elegancia y sofisticación en las zonas urbanasº.
ºFuente gráfica: Decora.com

